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miércoles, 19 de octubre de 2011

Mamá, ¡me ahogué!

Ya no recuerdo si lo conté antes de hoy, pero ahorita me acordé de mi amiga Gaby Gómez, aquélla de quien creo haber escrito antes que, un día al ir pasando por cierta calle en alguna ciudad de La Baja, mi mamá, Doña Perfila, leyó junto a la puerta de una modesta casita "Los Gómez" y luego de avanzar media cuadra más y seguro después de procesar el poco lujo que las cuatro paredes reflejaban agregó "qué fregados están los Gómez".

Bueno, pues ahí vivía Gaby Gómez, quien me acompañó la única vez que fui a un balneario en aquélla ciudad de La Baja.

Para no dar mucho más rodeo del que ya estoy dando, estando junto a una alberca, esta taruga me preguntó si sabía nadar, le contesté que no, luego de esto me aventó hasta el fondo, me vio hundirme echando burbujas por algunos segundos y luego tuvo que saltar por mí, porque me estaba ahogando.

No sé si alguien más me haya salvado la vida y si así ha sido, muchas gracias y disculpen el olvido, pero ahorita a quien recuerdo que sí lo hizo fue a Gaby Gómez; claro, también estuvo a punto de matarme, pero nada le quita el mérito de haberme salvado.

Aunque hayas rechazado mi solicitud de facebook, te doy gracias por haberme permitido seguir en este mundo y disfrutar de tantas cosas hermosas.

Perfil acuático.

lunes, 28 de junio de 2010

Casicuarentón

Estoy a dos meses y días de cumplir cuarenta.

¿Qué hace alguien cuando cumple cuarenta? la verdad muy pocas veces pensé llegar (de hecho todavía no llego), pero esto es casi inminente, voy a llegar a mis cuarenta años.

¿cuáles serían esas cosas que debe uno haber hecho a los cuarenta? algo así como cuando dicen "si no subiste a la torre Eiffel no estuviste en París?

Desde el punto de vista biológico ya nomás me falta morir, pero desde el punto de vista humano? social? filosófico?

Casarme? ya.
Tener un hijo? ya. (hijas, no se asusten)
Escribir un libro? no.
Salvar una vida? no.
Viajar? muy pero muy poco.
Plantar un árbol? sí, muchos cuando hice mi servicio militar, no aprendí un carajo de la milicia pero planté muchos árboles.
viajar por carrereta sin destino fijo? ya.
Escalar una montaña? no.
Aprender a tocar un instrumento? no.
Estudiar una carrera? ya, a tiros y tirones pero ya.
Saltar en paracaidas? no.
Llevar a mis hijas al altar? no.
Viajar solo a un lugar lejano? ya.
Pensar en mi propio epitafio? no.
Regalar dinero a un desconocido? no, y está cabrón.
Dormir a cielo raso en la playa? no.
vivir sin necesidad de trabajar? no.

hay muchas, muchísimas listas de lo que cada quien cree que se debería hacer, pero lo cierto es que me siento muy pero muy lejos de tener una vida con el nivel de trascendencia que yo quisiera.

Existen muchas formas de trascender, las que más vemos son las de la gente que trasciende a través del arte, de la política, del dinero o del crimen. A través del crimen no se me antoja, porque los mejores puestos ya están ocupados, a través de la política tampoco, porque eso de comer m... sin hacer gestos no se me dá; así que a menos que me descubra un don de pintor o músico excepcional, o que resulte ser yo hijo ilegítimo de Michael Jackson creo que me conformaré con trascender a través de mis hijas. Hay mucho trabajo por delante y muchas satisfacciones que recibir.

Por lo pronto me contento con descubrirme cada mañana recitando mi pequeña lista de agradecimientos a Dios y la vida por lo bien que me tratan.

Tal vez mañana salte en paracaídas. Tal vez no.


Perfil aerofóbico.

La primera impresión

"Sólo tenemos una oportunidad para causar una buena primera impresión". Hoy recordé esa frase, y también recordé a la Tía Matilde...